El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Daimiel ha acogido en la mañana del jueves, 20 de noviembre, una nueva edición del Pleno Infantil, organizado con motivo del Día Internacional de los Derechos de la Infancia. Escolares de los distintos centros educativos, convertidos por un día en concejales infantiles y juveniles, han debatido y aprobado por unanimidad dos mociones sobre el derecho al juego y contra el acoso escolar, han planteado una quincena de ruegos y preguntas al alcalde y también el público asistente ha podido intervenir con cuatro cuestiones finales.
La sesión, presidida por el alcalde, Leopoldo Sierra, y por el alcalde infantil, David Rodríguez Barbero, comenzaba con el nombramiento oficial de los representantes de cada área municipal, surgidos del foro de participación “Tu Voz Cuenta”. A continuación, varios alumnos daban lectura a la declaración conjunta de la Red de Infancia y Adolescencia en el 36º aniversario de la Convención de los Derechos del Niño, centrada este año en la defensa del derecho al juego.
Ese mismo derecho articulaba la primera de las mociones, presentada por el alcalde infantil, que proponía pintar juegos tradicionales y circuitos en el pavimento de distintos parques del municipio para fomentar la actividad física y la convivencia entre menores.
La segunda moción, defendida por tres alumnos, se centraba en la lucha contra el bullying y el ciberacoso, incluía medidas de prevención y sensibilización en los centros educativos y se aprobaba también por unanimidad, con un recuerdo especial a la menor sevillana Sandra Peña.
En el turno de ruegos y preguntas, los concejales infantiles y juveniles han planteado propuestas sobre la mejora de patios y aulas escolares, la reapertura de un albergue juvenil, el refuerzo de la iluminación en algunas calles, la creación de un parque inclusivo, más seguridad en el uso de patinetes eléctricos, ampliación de la piscina municipal o más especialidades médicas en el centro de salud, entre otras. El pleno se cerró con la intervención de algunas personas del público, que completaron una sesión en la que la voz de la infancia volvió a ocupar el centro de la política local.























