Carrión de los Calatrava vivió su tradicional Entierro de la Sardina: con música, fuego y buen apetito. El Entierro de la Sardina volvió a reunir a vecinos de todas las edades en un cortejo donde hubo más sonrisas que lágrimas, aunque el luto, eso sí, fue riguroso.
La comitiva partió desde la Universidad Popular rumbo al solar de la antigua cooperativa, acompañada de la Charanga “Los que nunca fallan”, que hizo más llevadero el “duro trance” de despedir a su querida sardina.
Pero la tristeza dió paso rápidamente a lo importante: la cena, donde la Asociación de Jubilados tomó el relevo con las brasas bien encendidas. Sardinas asadas en su punto, pan, limonada y buen ambiente hicieron que el duelo se llevase mucho mejor.
Porque si algo quedó claro es que en Carrión las despedidas pueden ser simbólicas.
El Carnaval continúa: este sábado se celebrará la XIII Edición de la Ruta Carna-barista y, por la noche, las actuaciones de DJ Tana y DJ Adrián Castaño prometen mantener la fiesta hasta altas horas.
























