Hay citas que marcan el calendario de una provincia y la apertura de las Cruces de Piedrabuena es, sin duda, una de ellas. El municipio invita a un recorrido por catorce espacios únicos donde el aroma del campo se mezcla con la devoción. Esta edición es especial, no solo por la belleza de los altares, sino por el empuje institucional conjunto para situar esta festividad en el mapa nacional.
El recorrido cuenta con nueve cruces de brezo, cuatro de tela y una mixta. Para no perderse ningún detalle de esta fiesta con siglos de historia, se han organizado visitas guiadas que explican la simbología de cada altar.
Piedrabuena se prepara ahora para dos semanas donde el visitante es recibido como uno más de la familia.
























