Cientos de personas se han reunido en la Ermita de Alarcos para honrar a La Virgen de Santa María de Alarcos. Peñas, asociaciones y grupos de amigos y familiares no quisieron perderse este segundo día de la romería más esperada de Ciudad Real y sus pedanías.
Antes de la procesión, se realizó la eucaristía, con la participación del Coro de la Cofradía Virgen de la Cabeza, para después salir por todo lo alto a procesionar.
La Virgen estuvo acompañada por la Banda Municipal de Ciudad Real, por autoridades civiles, militares, eclesiásticas y representantes institucionales, además de hermandades y vecinos. Finalmente, regresó a la ermita, donde se pasó el testigo al nuevo Hermano Mayor.
Unos días de devoción, alegría y reencuentro para vivir una de las romerías más tradicionales de la provincia.























