Los vecinos de Torrenueva han preparado con ilusión y cariño los 800 metros de alfombras del Corpus Christi, una Fiesta Declarada de Interés Turístico Provincial en la que se utilizan más de 160 litros de tintes, 4000 kilos de serrín y unos 7000 kilos de sal. Y es que es una tradición que pasa de padres a hijos y que conlleva días y semanas de preparación.
Antiguamente se teñía a mano, y en la actualidad se utiliza la hormigonera. Además, se preparan los techos, se cortan los papeles y los toldos.
Los vecinos decoraron todas las calles del recorrido por el que pasará Jesús Sacramentado, quien bendecirá al pueblo. Una fiesta en la que se une la fe, el valor artístico y simbólico y el trabajo y compañerismo de los torreveños.























