La noche grande de la Pandorga no defraudó. Miles de personas abarrotaron las calles de Ciudad Real para vivir la madrugada más esperada del año. Un ambiente inmejorable donde no cabía un alfiler.
Y es que la música fue la gran protagonista. Mientras la Plaza del Pilar saltaba al ritmo de Gabinete de Crisis, la Plaza Mayor se convertía en una inmensa pista de baile con la orquesta La Mundial.
La adrenalina de los toros de fuego puso el broche perfecto a una madrugada intensa. Una celebración que deja claro por qué nadie quiere perderse esta cita
























