Como cada año, Villanueva de los Infantes vivió por todo lo alto su fiesta de Cruces y Mayos. Y es que a las tres de la tarde del 2 de mayo se encendieron los turros que sitúan a cada cruz, y durante 24 horas los vecinos y visitantes pueden contemplar las 31 cruces distribuidas por el municipio, a la vez que degustan el “puñao” y el ponche en los denominados “charcos”.
Las cruces las realizan asociaciones, grupos de amigos, familiares o gente que hace promesas.
Además, las rondallas recorren las cruces “echando el Mayo”, y también la pregonera de las fiestas, María Rosa Villar.
Este año, la Cruz del Pueblo la ha montado el equipo de gobierno, que acompañó a los representantes institucionales y al alcalde de Anadia, el pueblo hermanado de Portugal.
Una celebración muy querida y esperada por los infanteños y visitantes que está declarada de Interés Turístico Regional.























