Malagón ha vuelto a hacer historia este viernes en sus fiestas patronales. El barrio del Castillo se ha convertido en el epicentro de la emoción al recuperar, casi tres décadas después, su tradicional suelta de vaquillas. Una cita muy esperada por los vecinos que ha devuelto el ambiente taurino y festivo a las calles del municipio.
Los vecinos han respondido con entusiasmo llenando el recorrido para ver a las dos novillas, que han salido a las calles de una en una para garantizar el espectáculo. Y es que las ganas de fiesta se han dejado sentir durante toda la tarde en el municipio.
El municipio despidió así sus días grandes, aunque la noche aún guardó su último cartucho con el espectáculo We Love 80-90-00 y la traca final de fiestas.
























