Castilla-La Mancha es tierra de fortalezas, y sus castillos son testigos silenciosos de siglos de historia, batallas y poder.
En la provincia de Toledo se alza el Castillo de Escalona, una imponente fortaleza vinculada a nobles y personajes históricos que dominó el valle del Alberche y aún hoy conserva su aire majestuoso. Muy cerca, el Castillo de Orgaz, integrado en el corazón del municipio, recuerda la importancia estratégica de esta villa en tiempos medievales. Y en Polán, su castillo, aunque más modesto, completa este recorrido por el patrimonio defensivo de la comarca, evocando la vida en la frontera de antiguos señoríos.
Recorre y descubre estas tres fortalezas toledanas, donde cada torre y cada muralla te transporta a otra época.























