Con apenas cinco años de trayectoria, la almazara solanera ‘Oro La Senda’ ha logrado que su aceite de oliva sea sinónimo de alta gama gracias a una meticulosa selección del fruto. La empresa familiar ha transformado el concepto tradicional del aceite, tratando que cada cosecha esté en su estado óptimo para garantizar un resultado gourmet.
Y es que esta búsqueda de la excelencia ha motivado la visita del vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, quien ha recorrido las instalaciones para conocer de primera mano cómo se trabaja el producto y poner en valor el esfuerzo de estas pequeñas almazaras que hace que la región compita en los mercados más exigentes.
La jornada ha concluido con una degustación de productos innovadores, como su mermelada de aceite y los bombones de queso manchego y chocolate belga, que refuerzan su apuesta por el valor añadido.






















