La Diputación de Ciudad Real ha dado hoy un paso de gigante para aliviar las cuentas municipales con la aprobación de un plan extraordinario de 22,4 millones de euros. El objetivo es claro: que los ayuntamientos tengan pulmón financiero para mejorar sus infraestructuras y cubrir sus gastos diarios.
Y es que, más allá del dinero, preocupa la capacidad de gestión. El presidente ha reconocido que a muchos alcaldes les cuesta sacar adelante las licitaciones por la falta de profesionales como albañiles o fontaneros y la excesiva burocracia. Por eso, este año se han adelantado los plazos para que los pueblos tengan todo el 2026 para ejecutar sus proyectos.























