Malagón vive su carnaval de una forma que pocos pueblos pueden igualar, uniendo lo sagrado con las características banderas de ánimas y lo pagano. Y es que la orquesta «La Calle» puso la banda sonora a una Plaza del Remedio llena de personajes que buscan la sátira geopolítica
o propuestas más espirituales como animales de las brujas o atrapasueños
aunque también hay espacio para disfraces más clásicos y divertidos
Sin embargo, en Malagón la fiesta tiene memoria. La música se detuvo para la tradicional ofrenda a Santa María Magdalena de las Banderas de Ánimas, una tradición que tiene un gran arraigo en el pueblo y que es su buque insignia.
Un carnaval que entre disfraces y oraciones, demuestra que la fe y la fiesta pueden ir de la mano.
























