Las calles de Puertollano han vuelto a vibrar con la llegada de Sus Majestades de Oriente en una tarde donde el frío no ha frenado las ganas de fiesta. El desfile ha contado con diez vehículos impulsados por combustible 100% renovable de Repsol, destacando siete carrozas, el autobús del Calvo Sotelo y el tradicional trenecito. En total, unas 350 personas han dado vida a un recorrido que ha repartido 5.000 kilos de caramelos, incluyendo 800 kilos de gominolas, además de 1.600 balones y juguetes.
Desde la Estación de Autobuses hasta la Concha de la Música, el centro de la ciudad se ha llenado de familias que no querían perderse el despliegue de este año. En la comitiva ha destacado especialmente la carroza de Repsol, con un diseño adaptado a su nueva imagen y tripulada por empleados y niños ataviados como pajes reales.
Con la llegada de los Reyes al centro, Puertollano cierra una jornada mágica que sirve de broche de oro a las fiestas navideñas antes de la noche más larga del año.
























