Septiembre huele diferente en Calzada de Calatrava. Las calles se han vuelto a llenar de fervor para acompañar a la Virgen de los Remedios en su día grande, dejando claro que el objetivo principal de este año es inculcar unas raíces centenarias a las nuevas generaciones para que la historia no se pierda.
Tras el recorrido religioso, el pueblo se echa a la calle al ritmo del tambor para ir de pincho en pincho, recoger el tradicional ‘puñao’ y proclamar a la abanderada.
Calzada respira estos días una festividad con siglos de historia y que sigue viva gracias al respaldo de todo un pueblo.
























